La mediación o arbitraje en los últimos tiempos, ha tomado mayor participación en la solución de conflictos interpersonales de diferente tipo y esta práctica ha incluido herramientas muy valiosas que han facilitado la búsqueda de acuerdos pacíficos en medio de un desacuerdo, como las que brindan el coaching y la neurosemántica para una mediación.
Veamos un poco el tratamiento de dilemas entre instituciones o personas desde el punto de vista de la “semántica”. Los seres humanos escuchamos y reaccionamos guiados por nuestras emociones y a la vez por el “mundo de significados” que le atribuimos a nuestras experiencias.
Es bastante común que una discusión de personas que no están de acuerdo en algo, se pongan a la defensiva y ofuscados, como están, no escuchen lo que el otro o los otros dicen.
Sí oyen; pero interpretan cada palabra como una ofensa es decir todo lo que el otro dice lo toman como una agresión personal. Este es un proceso casi inconsciente que nuestras emociones son las que mandan y controlan todos nuestros actos como el acto de hablar y escuchar.
Seguro que usted todos los días se da cuenta que los tonos de voz y la intención con la que se dicen las cosas, generan acciones y reacciones de todo tipo, hasta que interviene una tercera persona que puede ser un mediador con conocimientos de coaching y neurosemántica y ayuda desde el primer momento a ir aclarando de manera agradable, incluso los más engorrosos asuntos, generando una mediación productiva. De esta manera aplicamos una premisa importante de coaching usado también en la mediación que es la de PEDIR, OFRECER Y ACORDAR.
La mediación interviene, como es de su conocimiento amable lector, no solo entre personas naturales, parejas, ex socios, etc. Sino también en el ámbito político, institucional, o en cualquier situación del mundo global donde requiera negociar ideas.
Por tanto un mediador debe chequear, los significados lingüísticos, las creencias y valores que cada una de las partes tengan. Recién entonces se podrá tocar el tema de fondo o la razón de la divergencia, cuando hablamos de conceptos, significados, etc., como señalamos en líneas anteriores nos referimos a:
¿Qué entienden por mediación?; ¿Que desean lograr realmente con este arbitraje?; se busca la “intención positiva” en las dos partes, ignorando en primera instancia las razones del desacuerdo y al tener estos factores (intención positiva y significados) entonces es mucho más sencillo intervenir con la ayuda.
Es justo decir que en el transcurrir de los años las autoridades judiciales o legales han sido los abanderados en llevar solución a estos conflictos, sin embargo hoy en día se ha dado prioridad a la emoción más que a la razón de las personas en conflicto y entonces es a través de el manejo de dichas emociones que se les invita a entrar en empatía, logrando con certeza casi siempre, que en estas situaciones, no se incrementen los gastos, ni se incremente la enemistad rencorosa entre las partes, y logren el ya conocido “ganar ganar”.
Los abogados siempre tendrán su espacio porque siempre serán necesarios, sin embargo es muy probable que cuando usted tenga un dilema con alguien, elija ya sea usted o la otra parte como primera alternativa la presencia de un mediador. Incluso no es de sorprenderse, que muchas ocasiones las entidades en conflicto, han vuelto a retomar sus sociedades, negocios, o relaciones. Con algunas directrices cambiadas, pero con significados radicalmente diferentes se han conseguido grandes logros en la armonía de los negocios.
El mundo de los significados (semántica) es infinito por tanto no estoy sugiriendo que somos poseedores de alguna verdad, como afirmar que, “algo necesariamente tiene que significar tal cosa”. Pero si creemos que un coach-mediador puede ayudar a las partes a encontrar perfectivas más útiles, y provechosas a los aspectos que comúnmente son vistos de formas totalmente negativas, por ejemplo:
Una pareja en plan de separación: ella quiere separarse pero dentro de su ser, aún siente que la presencia de su aún pareja, le produce amor, pero al haber dinero de por medio, sus egos definen (significado) que el otro debe recibir un castigo, y este castigo va dirigido hacia el bolsillo o la materia; dando como es claro una interpretación errónea de hacia dónde va dirigido el enfoque, y significando el castigo como venganza destruyen la sociedad de los dos. Si observamos con algo de cuidado, vemos en este ejemplo, que ni siquiera se han chequeado las razones, sino lo significados y las emociones, entonces es aquí donde el coach-mediador ayuda a re-encuadrar las percepciones y el enfoque de las partes.
Así como este existen muchos casos auténticos, donde se necesitaría mucho más espacio para exponerlos, y que en un artículo no se pueden exponer varios ni detallarlos a fondo.
Amable lector sería generoso de su parte que usted diera su opinión respecto de este artículo, con el criterio que necesite hacerlo, por nuestro lado estaremos receptivos a vuestro feedback. En estos pocos años he visto como pudimos ayudar a muchos, pero ahora bajo la lupa de su opinión seguro podremos caminar más firmes en el fantástico pero competitivo mundo ejecutivo aplicado a la mediación y a los negocios.